Alemania ordena a la primera mujer rabino desde 1935

05/Nov/2010

Aurora

Alemania ordena a la primera mujer rabino desde 1935

MUNDO JUDÍO
La ucraniana Alina Treiger, de 31 años, se convirtió en la primera mujer ordenada rabino desde 1935 en Alemania.
Triger, la segunda mujer rabina en la historia del país, fue investida en la sinagoga berlinesa del barrio de Charlottenburg en presencia del presidente de Alemania, Christian Wulff.
Perteneciente a un seminario rabínico liberal desaparecido tras el conflicto mundial y reinstaurado en 1999 en Potsdam (este), Alina Triger estará destinada en una comunidad de 300 familias de confesión judía en las localidades de Oldenburg y Delmenhorst (oeste).
Tras la ceremonia, el presidente Wulff se mostró satisfecho de que todas las ramas del judaísmo, desde el ortodoxo hasta el liberal, vuelvan a arraigar en Alemania.
«Desde hace apenas dos años en Alemania comienzan a ordenarse rabinos que han recibido su preparación en Alemania», recordó el presidente.
Entre 1941 y 1945, los nazis, en el poder en Alemania, causaron el asesinato de seis millones de judíos.
Algunos estudiosos consideran incluso que Treiger es la primera mujer rabino en la historia de Alemania ya que su antecesora, Regina Jonas, recibió el 27 de diciembre de 1935 una «ordenación privada» por parte del rabino liberal Max Dieneman y sólo fue autorizada a dar clases de religión.
Jonas, autora de una tesina de 88 páginas sobre las posibilidades de una mujer de ser rabina según la «Halajá» o ley religiosa judía, fue deportada en 1942 al campo de exterminio de Theresienstadt (República Checa) y finalmente asesinada el 12 de septiembre de 1944 en una cámara de gas del campo nazi de Auschwitz (Polonia).
En el campo de Theresienstadt Jonas colaboró con el psicoanalista Viktor Frankl en la tarea de ofrecer ayuda y consuelo a los presos.
La nueva rabina Treiger, punta de lanza de un grupo de mujeres que serán ordenadas en 2012, ha admitido que «al principio hubo muchos prejuicios: ‘sólo un hombre puede ser un buen rabino’ o ‘seguro que es lesbiana, decían».
«Pero para mí es totalmente normal el querer ser rabina», emigrada en 2001 a Alemania desde Ucrania y de familia «poco religiosa», según confiesa.
Como ocurre en el catolicismo, el judaísmo ortodoxo prohíbe la ordenación de mujeres como rabino.
«No he buscado esta profesión, ésta me ha encontrado a mí», ha señalado Treiger, quien comenzó a hacerse preguntas sobre religión tras pasar una temporada en un campamento de verano para jóvenes judíos en Ucrania, dirigido por un carismático y liberal rabino.
Ya en Alemania, Alina Treiger estudió en el colegio liberal Abraham Geiger, donde hoy se prepara la nueva camada de mujeres rabinos.
Al igual que su esposo, Triger se licenció en Ciencias de la Religión y Psicología y habla cinco idiomas: ucraniano, ruso, hebreo, inglés y alemán.
En su futuro puesto en Oldenburg y Delmenhorst, la nueva rabina de Alemania desea «construir puentes».
Y su máxima aspiración es que los 200.000 judíos que hoy viven en Alemania se conviertan «gracias a la riqueza de su cultura, sus conocimientos y su música en un interlocutor vivo en el país». EFE